Perfect Blue

Dime, ¿quién eres tú?
Póster de la película Perfect Blue

Mima es la cantante de un famoso grupo musical japonés. Debido al fracaso de ventas de sus discos, su mánager decide apartarla del grupo y darle un papel en una serie de televisión. Mima cae entonces en una profunda depresión que la lleva a replantearse su vida y su carrera, pero su crisis se agrava cuando descubre que su vida está al alcance de cualquiera en Internet y que alguien la está vigilando. Cuando la serie empieza a emitirse por televisión, Mima comprueba que la ficción se reproduce en su vida real: sueño y realidad se confunden hasta el punto de cuestionarse su propia identidad. El desarrollo de los acontecimientos y su propia intuición llevarán a la protagonista a un desenlace absolutamente inesperado…

Alerta SPOILER

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Así acabó Perfect Blue

  1. Perfect Blue es una película de alto contenido de drama psicológico, en el que nos adentramos en el mundo de Mima una chica Idol perteneciente a un grupo estilo K-pop japonés, ella deja el grupo en busca de sus sueños de ser una actriz y ser más reconocida individualmente, pero comienzan a suceder cosas extrañas que empieza a hacerle creer que está sufriendo ataques psicóticos, en fin, ¿quieres que te explique el final?

    Mima jamás sufrió ningún ataque psicótico ni tenía doble personalidad, Rumi (su manager) por el contrario si, Rumi no soportaba que Mima quisiera cambiar el mundo angelical que había creado siendo Idol y estaba obsesionada con ser alguien como Mima (quizá se sentía frustrada por no ser ella una Idol) en todo caso la gota que rebasó el vaso fue cuando Mima acepto rodar una escena de violación para la novela en la que estaba intentando sobresalir en su papel y luego tomarse una sesión de fotografías eróticas para cambiar su aspecto de niña a mujer frente a sus seguidores y prensa en general, eso enloqueció por completo a Rumi que estalló al punto de herir a Mima y terminar por hacerle creer que ella era la del problema y culpable de los asesinatos (del fotógrafo y del productor), al final vemos a una Rumi tristemente inmersa en su propio mundo internada en un psiquiátrico, y a una Mima feliz tomando las riendas de su vida al descubrir finalmente de que ella en realidad no estaba loca y que no iba a permitir que nadie tomara decisiones por ella, termina diciendo “soy real”.