Sentido y sensibilidad

Dos hermanas. Una es la razón. La otra, la pasión. Pero cuando el amor llega, ambas siguen el dictado del corazón
Póster de la película Sentido y sensibilidad

Inglaterra, siglo XIX. Dos hermanas completamente distintas: una, pura razón y sentido común (Emma Thompson); la otra, pura sensibilidad y pasión (Kate Winslet), se enfrentan al amor y a las adversidades de la vida. Al morir su padre, deben abandonar su hogar, que pasa a manos de un hermanastro, hijo del primer matrimonio de su padre. Se mudan al campo y, allí, tendrán experiencias amorosas que producirán en ellas un cambio profundo.

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Así acabó Sentido y sensibilidad

  1. Debido a las leyes hereditarias de Inglaterra, la madre y las tres hermanas Dashwood dependen de una renta mínima y de su hermanastro. Éste, aunque le promete a su padre cuidar de ellas, movido por la avaricia de su mujer, Fanny, apenas si las ayuda. Deben dejar su casa y se trasladan a una casita de campo que les ofrece un pariente, Sir John Middleton, un viudo que vive con su suegra, Mrs. Jennings, ambos bastante entrometidos y empeñados en buscar novios a las hermanas mayores.
    Antes de abandonar su casa conocen a Edward Ferrars, el hermano mayor de su cuñada y heredero de la fortuna familiar. Es obvio que siente una fuerte inclinación por Elinor, la hermana mayor, y ella por él, pero ambos son muy prudentes. Fanny, que no ve bien esa relación, hace todo lo posible por separarlos antes de que puede llegar a nada más.
    Cuando llegan al campo, les presentan a un vecino, el Coronel Brandon que se queda impresionado con la hermana mediana Marianne. Pero ella tiene un temperamento mucho más jovial y abierto y no está interesada en el coronel que, además, es mucho mayor que ella.
    Un día, dando un paseo, comienza a llover y Marianne se cae haciéndose daño en un tobillo. Por allí pasa John Willoughby que la ayuda y la lleva a su casa. Es el sobrino de otra vecina de la zona de la que espera heredar algún día. John tiene un temperamento muy similar a Marianne y rápidamente se enamoran. Obviamente, al coronel no le gusta pero no puede hacer nada.
    Un día, repentinamente, John se despide de las hermanas y se va a Londres. Marianne esperaba que se declarase ese día y no entiende qué ha pasado.
    Llega a la casa del señor Middleton la señorita Lucy Steele que está muy interesada en conocer y hacerse amiga de Elinor pues ella también conoce a Edward Ferrars. Éste estudió en su casa unos años antes y había hablado a Lucy de Elinor en sus cartas. Lucy le confiesa a Elinor que ella y Edward están comprometidos en secreto y le pide que no se lo cuente a nadie. Esta noticia acaba con las esperanzas de Elinor.
    La señora Jennigs invita a las hermanas y a las señorita Lucy a acompañarla a Londres. Marianne llega deseando ponerse en contacto con Willoughby pero aunque le manda montones de cartas este no le responde. Finalmente se encuentran en un baile y ella descubre que se ha prometido con una rica heredera.
    Por otra parte el hermanastro de Elinor y Marianne le propone a su mujer que las chicas pasen unos días en su casa. Para evitarlo ella ha invitado a Lucy Steel. Lucy acaba confesando a Fanny que está comprometida en secreto con Edward y ésta monta en cólera echándola de su casa. A pesar de que le amenazan con desheredarle mantiene su compromiso con Lucy y le desheredan.
    El coronel Brandon, conociendo la situación, le ofrece a Edward una parroquia en sus tierras a través de Elinor. Cuando ésta le hace la oferta a Edward este le cuenta que se había comprometido siendo muy joven, en un momento de debilidad y que por eso no se había declarado a la propia Elinor. Ella entiende que a pesar de todo mantenga su palabra pues eso hace de él el hombre que ella admira.
    Además, el coronel Brandon también le cuenta a Elinor que tiene una joven a su cuidado, hija natural de un antiguo amor suyo del que su familia le separó, que había desaparecido y la habían encontrado embarazada. El culpable que no se había querido responsabilizar de sus actos era John Willoughby y esa era otra razón para que no le soportara.
    Con tantas noticias tristes para las hermanas Marianne está muy mal y deciden volver a casa. Les acompaña el coronel Brandon y la hija de la señora Jennings y su marido. Cuando llegan a casa de estos para hacer noche Marianne sale de paseo y se aleja para ver a lo lejos la casa de Willoughby. Comienza una tormenta y cuando por fin la encuentran está gravemente enferma. Durante días lucha entre la vida y la muerte. El coronel va a buscar a su madre y trata de ser útil en todo lo que sea necesario. Cuando Marianne recobra la salud empieza a ver al coronel con otros ojos, valorando todo lo que ha hecho por ella.
    Llega la noticia de que el señor Ferrars se ha casado. Al poco Edward llega a la casa a saludar a la familia. Elinor está muy triste aguantando como puede reencontrarse con Edwars. Pero durante la conversación descubren que el que se ha casado con Lucy no es Edwars sino su hermano pequeño. Al ser desheredado Edwars le ha ofrecido a Lucy romper el compromiso y ella se compromete a continuación con su hermano y nuevo heredero. Ante esta situación, Edwars se declara ya sin impedimentos a Elinor y esta le acepta.
    Llegamos a saber que Willoughby probablemente sí estaba enamorado de Marianne y pretendía pedir su mano el día que se marchó. Pero ese día su tía había descubierto que había dejado embarazada y abandonado a la pupila del coronel y había decidido desheredarle. Sin esa fortuna había viajado a Londres a buscar una esposa que tuviera una renta para poder mantenerle.
    La película termina a la salida de la boda del coronel Brandon con Marianne mientras Willoughby mira su felicidad desde lejos.