El silencio de los corderos

Para entrar en la mente de un asesino, tendrá que desafiar a la mente de un loco.
Póster de la película El silencio de los corderos

El FBI busca a “Buffalo Bill”, un asesino en serie que mata a sus víctimas, todas adolescentes, después de prepararlas minuciosamente y arrancarles la piel. Para poder atraparlo recurren a Clarice Starling, una brillante licenciada universitaria, experta en conductas psicópatas, que aspira a formar parte del FBI. Siguiendo las instrucciones de su jefe, Jack Crawford, Clarice visita la cárcel de alta seguridad donde el gobierno mantiene encerrado a Hannibal Lecter, antiguo psicoanalista y asesino, dotado de una inteligencia superior a la normal. Su misión será intentar sacarle información sobre los patrones de conducta de “Buffalo Bill”.

Alerta SPOILER

Haz clic sólo si quieres leer y/o ver el final de "El silencio de los corderos"

Así acabó El silencio de los corderos

Descendió las escaleras prácticamente sobre el tumulto en el aeropuerto y con el sol sobre sus espaldas, que caía a plomo, se vio obligado a colocar el sombrero en sus anchos parietales. El sudor que deslizaba sobre la piel de su frente llegó a sus labios y a sorbos paladeaba el próximo manjar; sesos en salsa de cilantro. La fuente de tan apetitoso y suculento platillo arrastraba el miedo a solo unos pasos de él, intuía su próximo fin, sabía que tenía que pagar el maltrato que había dado al desalmado Hannibal Lecter.

– Final aportado por Pedro Bravo Martínez

Reparto