Tenemos que hablar de Kevin

Póster de la película Tenemos que hablar de Kevin

Adaptación de la novela homónima de Lionel Shriver. Eva, una mujer satisfecha consigo misma, es autora y editora de guías de viaje. Casada desde hace años con Franklin, un fotógrafo que trabaja en publicidad, decide, con casi cuarenta años y tras muchas dudas, tener un hijo. Así nacerá Kevin. Pero, ya desde el principio, empiezan a surgir dificultades…

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Así acabó Tenemos que hablar de Kevin

  1. Eva vive rodeada de una comunidad que no la quiere, la desprecia, tiene un mal trabajo y no puede conseguir nada más. A través de saltos la película nos muestra porqué está es esa situación.
    Eva y su marido Franklin deciden tener un hijo y desde que nace la madre nota comportamientos extraños en el niño. Pero es la única que lo ve. El marido piensa que tiene depresión post parto o que es mala madre en varias ocasiones, pero el niño solo se muestra tal como es realmente, un psicópata de libro, frente a la madre. La pareja tiene otra hija y el hermano la deja ciega, presuntamente por un accidente mientras juegan…
    El tiempo va pasando y el niño es ya un joven adolescente que va al instituto. Mata a su padre y hermana y desata una masacre entre sus compañeros. Lo detienen y lo internan en un psiquiátrico donde su madre va a verle. Ella sigue viviendo en una comunidad donde todo el mundo sabe quién es y qué hizo su hijo, aparentemente para purgar la culpa que, en realidad, no tiene.
    Pero para llegar a entender todo lo que la película cuenta hay que verla. Esto es quedarse en lo más superficial y,además, no se puede ser muy objetivo. Seguro que cada persona saca una conclusión diferente. Yo la recomiendo