Habla con los protagonistas de "El cameraman (El fotógrafo)"

Buster Keaton como Buster

Marceline Day como Sally

Harold Goodwin como Stagg

Sidney Bracey como Editor

Harry Gribbon como Cop

Vernon Dent como Man in Tight Bathing Suit (uncredited)

Harry Keaton como Extra in Swimming Pool (uncredited)

Bert Moorhouse como Randall (uncredited)

Edward Brophy como Man in Bathhouse Stall with Buster (uncredited)
Alerta Spoiler El FINAL de "El cameraman (El fotógrafo)"
Uno de los mejores ejemplos de comedia física de la historia! En El cameraman, Buster Keaton interpreta a un fotógrafo callejero que se enamora de una secretaria que trabaja para el noticiero de la MGM. Para impresionarla, decide cambiar su vieja cámara por una de cine y convertirse en un intrépido reportero gráfico, metiéndose en los líos más disparatados y peligrosos de la ciudad.
Es una película llena de ingenio, con secuencias legendarias como la del estadio de béisbol vacío o la épica batalla en Chinatown. Una joya que demuestra por qué Keaton era conocido como «Cara de Palo» y el rey de la acrobacia sin dobles.
Lo que más me gusta de este film es su equilibrio perfecto. Por un lado, tienes las caídas y los gags visuales que son pura ingeniería cómica, y por otro, una historia romántica muy auténtica. Además, la relación de Buster con el monito que lo acompaña en la segunda mitad de la peli es oro puro; ¡ese mono casi le roba el protagonismo! Es una película que te hace reír a carcajadas y, a la vez, te hace admirar la valentía técnica de aquella época.
Curiosidades de la película:
Fue la primera película que Buster Keaton rodó para el gigante Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), lo que le dio acceso a mayores presupuestos pero también le quitó parte de su libertad creativa.
Keaton realizó todas sus acrobacias, incluyendo la famosa escena en la que baja por los toldos de los edificios.
Se consideró una película perdida durante años hasta que se encontró una copia completa en París en 1968.
La escena en la que Buster juega un partido de béisbol imaginario en el Yankee Stadium se rodó en una sola toma y es considerada una de las mejores actuaciones pantomímicas de la historia.