La guerra de los Mascates, que tuvo lugar de 1710 a 1711 en la entonces Capitanía de Pernambuco (en la región Nordeste de Brasil), es considerada como un movimiento nativista por la historiografía brasileña.
En ella se enfrentaron los propietarios agrarios y de ingenios pernambucanos, concentrados en la ciudad de Olinda, y los comerciantes portugueses de la ciudad de Recife, denominados peyorativamente mascates por los primeros.