La inteligencia canina o cognición canina es el proceso donde los perros adquieren, almacenan en su memoria, recuperan, unen, comparan y utilizan información sobre situaciones nuevas y habilidades conceptuales.
El psicólogo estadounidense Stanley Coren, investiga sobre los tres tipos de inteligencia que tienen los perros: instintiva, adaptativa y de trabajo-obediencia; en su libro La fabulosa inteligencia de los perros. En él, define la inteligencia instintiva como la compuesta por comportamientos y habilidades que los perros poseen por su propia naturaleza. La adaptativa, como la capacidad para aprender de la experiencia y resolver problemas por su cuenta. Mientras la inteligencia del trabajo y obediencia hace referencia a su habilidad para aprender, seguir órdenes, o realizar tareas específicas cuando se le solicita.
Algunos estudios han revelado que los perros muestran numerosas conductas relacionadas con la cognición. Tienen habilidades de memoria avanzadas y son capaces de leer y reaccionar apropiadamente al lenguaje del cuerpo humano, como los gestos y señales, y de entender las órdenes dadas por los humanos. Los perros manifiestan una teoría de la mente mediante el engaño.