Algunos hombres buenos

Póster de la película Algunos hombres buenos

El teniente Daniel Kaffee es un joven y prometedor abogado de la Marina que tiene una excelente reputación. Sus superiores le confían la defensa de dos marines acusados de asesinato. A primera vista, el caso no parece complicado. Pero cuando tenga que vérselas con el Coronel Nathan R. Jessup, Comandante en Jefe de la base de Guantánamo, saldrán a la luz nuevas pistas que harán que el caso adquiera dimensiones insospechadas.

Alerta SPOILER

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Así acabó Algunos hombres buenos

    • En el tramo final de la película aparece el Teniente Coronel Markinson quien le dice a Kaffee que nunca hubo una orden de traslado del marine que fue asesinado; sin embargo cuando lo van a subir a testificar Markinson se suicida por la culpa. Sin más pruebas y con todo por perder, Kaffee decide jugarse todo y poner en el estrado al Coronel Jessep para obligarlo a confesar que el ordenó el Código Rojo. En un intercambio de preguntas y respuestas sin sentido Kaffee va llevando a Jessep a contradecirse y le exige la verdad. En el clímax del film, Kaffee le pregunta directamente si ordenó el Código Rojo a lo que el Coronel acepta pues para el es un deber haberlo hecho ya que con eso salvó vidas. Arrestan al Coronel y aunque los marines son declarados inocentes de asesinato son dados de baja con deshonra al no haber actuado para proteger a su compañero aun cuando hubieran cumplido una orden. En la parte final Kaffee le dice a Dawson que no necesita portar uniforme para tener honor y este en reconocimiento a su labor lo saluda de forma militarizada.