Coco

Póster de la película Coco

¿Qué pasaría si pudiéramos reencontrarnos con nuestros familiares fallecidos hace tiempo? A partir de la colorida celebración mexicana del Día de los Muertos, Coco nos descubre el misterio de compartir la reunión familiar más extraordinaria y sorprendente, incluso con aquellos antepasados que murieron muchos años atrás. La historia sigue a un niño de doce años de edad llamado Miguel, que vive con su familia en una zona rural de México, y cuyo sueño es la música y tocar la guitarra. Miguel desencadenará una serie de acontecimientos extraordinarios relacionados con un misterio centenario. La festividad del Día de los Muertos servirá como telón de fondo para que nuestro protagonista se pregunte de dónde viene, cuál es su lugar dentro de su familia, y cómo se han entretejido las relaciones familiares a través del tiempo. Una celebración de la vida, de la familia, los recuerdos y la conexión a través de diversas generaciones.

Ganadora del Óscar a la mejor película de animación y a la mejor canción original Remember me, del matrimonio Robert Lopez y Kristen Anderson-Lopez

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Así acabó Coco

Miguel ve en una foto de su tatarabuela Mamá Imelda que su tatarabuelo tiene la misma guitarra que su ídolo Ernesto de la Cruz. Da por hecho que él lleva su sangre, que él es su tataranieto.

Cuando su abuela le rompe su guitarra va al mausoleo de Ernesto de la Cruz para conseguir una guitarra con la que participar en el concurso de talentos. Al tocarla es transportado al mundo de los muertos. Para salir de allí debe ser bendecido y Mamá Imelda le dice que lo hará si deja para siempre la música.

Miguel no quiere abandonar su sueño y da con Héctor a quien nadie le recuerda en el mundo de los vivos. Negocian que Héctor lo lleve con el único familiar que puede bendecirle para volver al mundo de los vivos, Ernesto De La Cruz. A cambio Miguel llevará una foto de Héctor para hacerle una ofrenda el Día de Muertos y que pueda cruzar el puente.

Miguel consigue hablar con Ernesto de la Cruz pero Héctor le desenmascara. Ernesto le envenenó para robarle sus canciones y así volverse famoso. Ernesto manda aprisionar a Héctor y a Miguel.

Miguel por fin entiende que su familia intentaba protegerlo de su propia ambición, mientras que Héctor le revela que lo único que quería era ir al mundo de los vivos para ver a su hija, llamada Coco. Miguel se da cuenta de que Héctor es su verdadero tatarabuelo.

La familia va en su rescate al concierto y consigue exponer a Ernesto como un fraude ante toda su audiencia. Es aplastado por una campana de la misma forma que murió. Por desgracia, el retrato de Héctor termina por perderse en el fondo de un lago. Comienza a amanecer e Imelda y Héctor no tienen más opción que enviar a Miguel de vuelta a Santa Cecilia sin condiciones. Al regresar al mundo de los vivos, Miguel se lleva la guitarra de Ernesto De la Cruz del mausoleo (que en realidad le pertenece a Héctor) y regresa a su hogar, donde intenta que su bisabuela Coco recuerde a su padre sin resultados, ya que Coco no responde a su voz. Desconsolado, Miguel hace un último intento y le canta a su bisabuela la canción «Recuérdame» (una canción que le compuso su padre y se la cantaba cuando niña); revitalizando a Coco que se acuerda de su padre. Coco comparte sus recuerdos y le da a Miguel el pedazo restante del retrato de sus padres, en el que aparece la cara de Héctor. Las acciones de Miguel lo reconcilian con su familia, que por fin acepta su gusto por la música.

Un año después en Día de Muertos, Miguel y su abuela ponen la ofrenda de sus familiares, incluyendo el retrato de Mamá Coco, recientemente fallecida. Gracias a las cartas que Héctor le dejó a Coco, los Rivera prueban que Ernesto de la Cruz fue un fraude y es olvidado tanto en el mundo de los vivos como en el de los muertos. Mientras los Rivera celebran, son visitados por los reconciliados Imelda y Héctor, por Coco y por el resto de su familia fallecida mientras que Miguel toca una canción para su familia viva y muerta.